El furor de las Vespas llega a los muebles

Usted está aquí

No es la primera vez que hablamos en este blog de las pasiones que levanta Vespa en tantos y tantos rincones del mundo. ¿Te imaginas llegar a casa de un amigo y verte rodeado de muebles que imitan la forma de esta legendaria motocicleta? Si algo así te ocurre, no estarás soñando. Desde que un constructor de helicópteros decidiera dar vida a una scooter de carrocería simple y diseñada para jóvenes, han pasado muchos años. Unas décadas después, el resultado es que, además de los miles de fans de la marca Vespa, las piezas de las motocicletas que de los 50 a los 80 servían a los más libertarios y modernos de Francia, Inglaterra, Italia y España hoy sirven para sentarse en la oficina, en casa o en un bar.

Las formas de construcción de estas estilizadas sillas difieren mucho de las cadenas de montaje que precisaban las motocicletas. Según un artículo de la página Yorokubu, el origen de las sillas está en una masía barcelonesa del siglo XVII donde se ubica el taller Bel&Bel. Con el aditivo de que estos diseñadores aplican la máxima de “para gustos, los colores” con el fin de crear una pieza completamente exclusiva para el cliente.

Los creadores de estas maravillas pensaron que los cementerios de coches y motos, los desguaces, debían estar llenos de importantes piezas que les servirían para crear sillas y muebles de lo más atractivo. En este punto es donde los creativos Jesús y Carles Bel hablan, en el artículo de Yorokubu, de suprarreciclaje y reciclaje creativo. No son las vespas con lo único que se han atrevido estos artistas, también lo han hecho con un Seat 600. La prueba de ello es un sofá construido con los restos de este coche.

Los diseñadores, con esto, pretenden conseguir eternizar unos modelos que nacieron con el deseo de sus fabricantes de que durasen toda una vida. En parte, gracias a la mano de estos creativos, así será. 

*Fotografías obtenidas de Bel&Bel

Posted by Ohcua.es