La música toma forma en el agua

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La música toma forma en el agua

El sonido produce ondas y éstas a su vez producen patrones de movimiento sobre superficies como el agua. ¿Puede la música entonces tener una forma concreta, visible al ojo humano? Lo cierto es que sí y hay artistas que se dedican directamente a estudiar esto. A partir de aquí, introducimos el término cimática. Este vocablo es el que se emplea para estudiar los patrones que las ondas del sonido dejan en los objetos físicos. Esta palabra fue creada por el investigador suizo Hans Jenny, quien aseguró que la frecuencia de sonido podía hacer formas simétricas sobre arena o agua.

Como forma de acreditar estos impresionantes efectos en un caso real y actual, hemos encontrado Resonantia, un trabajo de la pareja de artistas Jeff Louviere y Vanessa Brown. Louviere conectó un generador de frecuencia a una computadora y vibró la frecuencia en un líquido que contenía tinta negra. Brown se encargó, por su parte, de fotografiar los efectos producidos sobre el agua. De esta forma, comprobaron cómo cada nota musical tenía una forma e incluso rostros fantasmagóricos en muchas ocasiones. La apariencia inquietante de muchas de las figuras, una de ellas muestra a una especie de calavera inmersa en un grito sin final, aporta a este experimento un plus. Para terminar de dejar constancia de este impresionante suceso, imprimieron sobre papel cubierto de “hoja de oro” y el acabado final fue espectacular.

Pero el trabajo creativo de estos artistas no concluyó aquí, pues las fotografías fueron  reconvertirlas en sonido con un programa denominado Photosounder. Así fue la forma en la que Resonantia nació. En definitiva, sonido e imagen se dan la mano en este trabajo extrasensorial.

Posted by Ohcua.es